martes, 1 de marzo de 2016

¿Con que y con quiénes? Petróleo.
Por: Odoardo León-Ponte.
Partamos de la premisa de que hablamos de una empresa petrolera bien manejada.
Pdvsa y el país adolecen de fallas vitales en cuanto al manejo del petróleo: no tienen ni tendrán los fondos, ni el personal,  ni los conocimientos para manejar la operación. Esta es la realidad querámosla o no. Sobre la insuficiencia de los fondos no hay duda. Sobre el personal y los conocimientos solo tenemos que comparar la producción propia de 3 millones de barriles diarios en 1999 y la actual de alrededor de 1,3 millones de barriles, resultado de fallas en la tecnología y en la capacidad y los conocimientos del personal; es una reducción de 1,7 millones de barriles diarios, en gran parte debida a la decapitación de Pdvsa a la cual debemos agregar la reducción y las fallas mayores y recurrentes en refinación de crudos para el suministro de productos para la exportación, para el mercado interno y para los insumos de la industria “aguas abajo” de la refinación de petróleo. Por otro lado, la situación financiera de Pdvsa es por decirlo de alguna manera, caótica. Hablemos del personal, que no hay dudas sobre la parte financiera y operativa.

Han transcurrido 15 años del siglo XXI: media generación. En el tiempo se ha castrado la fuerza-hombre de Pdvsa al decapitarla primero y al eliminar en el tiempo los conceptos exitosos de la meritocracia de antaño para el progreso dentro de ella y su sustitución por conceptos de afinidad y de inconveniencia de la capacidad para el ejercicio de funciones en la empresa. Recordemos por otra parte que la edad de jubilación en este país es de 60 años y que para llegar a las posiciones más altas en una industria bien manejada hay que esperar entre 20 y 25 años. Quienes a principios de este siglo tenían 45 años ahora tienen 60. Los que tenían 30 tiene 45. Los que han ingresado en este siglo no fueron sometidos al debido proceso de selección previa a su empleo ni han tenido escuela de buen comportamiento ni formación para mejorar y desarrollar sus conocimientos. Los de alto nivel de otros tiempos que pudieran incorporarse a los cuadros más altos en una Pdvsa eficiente de ahora ya estarían en edad de jubilación o en todo caso fuera de “training” para intensas jornadas de trabajo de 10 o 12 horas diarias. Otros que pudieran ser candidatos para incorporarse tendrían que dejar 15 años de esfuerzo y nuevas posiciones logradas con excelente remuneración y de modo de vida con arraigo de sus hijos a otras culturas y en muchos casos con posicionamientos social y económico en países con condiciones de seguridad personal y calidad de vida. Habría que determinar quiénes de los actuales trabajadores de Pdvsa (si es que hay alguno) sirven para algo y para qué. Un nuevo cuadro de alta gerencia (si es que se consiguen suficientes y que responsablemente quieran encargarse para lograr una nueva Pdvsa eficiente), tendría que abocarse primero que nada a una profunda auditoría de todos los procesos y sistemas técnicos, financieros y de recursos humanos antes de aceptar las responsabilidades de manejar esa “caja negra” llena de podredumbre en la cual habría que empezar de cero. Todas estas breves observaciones nos deben llevar a concluir que el régimen bajo el cual hemos estado en lo que va de este siglo se ha hecho todo lo necesario para acabar con una actividad petrolera manejas por acción directa de una empresa del gobierno que en un tiempo tuvo futuro a pesar de las equivocaciones de los gobernantes de turno. Este  caos sin solución dentro de los parámetros normales de antaño, en este caso puede ser la base de un giro favorable para el país, ya que sin querer, con apenas una pequeña enmienda a la Ley Orgánica de Hidrocarburos se puede recuperar la actividad sin que haya que “privatizar” la industria. Solo habrá que hacer lo necesario para resolver el crucigrama pasando el manejo de la las instalaciones a manos privadas pero reteniendo como siempre  su propiedad. Si no lo hacemos ahora mañana ya será tarde para lograr el gran país con el que eternamente hemos soñado, pero sin éxito.
Caracas, Marzo de 2016.

odoardolp@gmail.com odoardolp.blogspot.com @oleopon

No hay comentarios:

Publicar un comentario