miércoles, 10 de febrero de 2016

Nuestras necesidades y nuestro estilo.
Por: Odoardo León-Ponte.
¿Cómo diseñar un plan político que atienda a nuestras realidades y permita el Desarrollo Humano de nuestra gente que resulte en Libertad y Democracia? Cansados debemos estar de disparar sin dar en el blanco, sin atinar. Hemos trajinado todas las versiones y grados de la izquierda desde la extrema hasta la que se acerca a la derecha, sin que podamos mostrar resultados verdaderamente exitosos y continuos, siguiendo fórmulas determinadas por pensadores extraños teóricos y bárbaros arriesgados ajenos a nuestras realidades. Hemos usado las tesis ajenas de otras latitudes para justificar nuestras acciones políticas, logrando resultados alentadores solo cuando un enfoque balanceado reñido con altos grados de corrupción fuera aplicado. Con el uso del petróleo con fines políticos hemos perdido las oportunidades de lograr verdadero progreso en beneficio de nuestra gente. Todo esto es producto de no haber determinado un plan de acción propio basado en las necesidades reales de nuestra gente determinadas por, para y con ellos; solo hemos acertado cuando el blanco ha sido tan grande y cercano que era imposible fallar y por eso acertamos. Como cuando nos dimos cuenta de que nuestra población era analfabeta y necesitaba educación, o estaba sometida a enfermedades controlables; cuando nos dimos cuenta de que había que darle el voto a todos, hombres y mujeres. En fin cuando todo era tan obvio que no podía hacerse otra cosa. Pero cuando llegamos a la “chiquita” comenzaron los dislates y cuando el petróleo se convirtió en una fuente inmensa de riqueza potencial nos movimos a “ponerle la mano” para hacerlos venezolano y “controlarlo” en beneficio de nuestra gente. Caímos en la trampa y ahora no sabemos cómo salir ni cuándo saldremos.

Definitivamente necesitamos el “mea culpa”, expreso o tácito, pero obvio, del que antes hemos hablado y entender con el convencimiento necesario que debemos establecer una base de datos nacionales que nos permitan elaborar un plan de desarrollo basado en las necesidades de nuestra gente, por, para y con ellos, para así poder atenderlos para lograr el progreso en términos de Desarrollo Humano y lograr así la libertad y la democracia que tanto ansiamos. Mientras sigamos con el mismo enfoque de siempre, endilgándole al prójimo las fallas que hasta ahora han sido nuestras, no saldremos del marasmo en el cual estamos encerrados. Se trataría de poder decir con orgullo que lo que estemos haciendo responda a las necesidades de nuestra gente y no a tesis importadas no aplicables a nuestra realidad. Mientras sigamos pensando en términos de capitalismo en sus distintas versiones, en tesis de democracia social o cristiana, de comunismo, de marxismo y mientras sea el otro el culpable; mientras no determinemos  las  verdaderas necesidades de nuestra gente en una forma ordenada y actuemos en base a ellas, seguiremos dando los tumbos con piquete y rebote de los que hemos sufrido en el tiempo del que nos acordemos personalmente. Y en los tiempos modernos que vivimos no hay justificación posible, con las tecnologías disponibles, para justificar el hecho de no tener y poder usar esa información. Solo hace falta que despertemos a esa realidad, apoyándonos en la situación a la que tan tristemente hemos llegado.  

Caracas, febrero de 2016. odoardolp@gmail.com odoardolp.blogspot.com @oleopon      

miércoles, 3 de febrero de 2016

Izquierda/derecha: ubicación política y realidad.
Por: Odoardo León-Ponte.
Hasta ahora y en la búsqueda de un mensaje que se refiera a los votantes y sus necesidades, los partidos políticos se han ubicado en distintas posiciones entre izquierda, centro y derecha o combinaciones de ellas, buscando una manera de decirle al electorado que se preocupan por los más pobres, en el entendido de que preocuparse por los más pobres debe ser signo de desarrollo de la economía y del futuro de los más necesitados y del país. Nada más apartado de la realidad y para muestra un botón: el socialismo del siglo XXI que nos ha traído a la mayor pobreza de nuestra historia bajo la careta de ser un partido de izquierda para y por los pobres, a imagen y semejanza de la pobre Cuba. Hay que cambiar radicalmente el enfoque político. Veamos de qué se trata.

Cuando se habla de los problemas  sociales se aplican los parámetros de las distintas organizaciones internacionales en materia de su especialidad: tantas por cada 100.000 habitantes para carreteras, hospitales, escuelas, universidades, etc. Siempre se habla en términos genéricos aplicables al país pero nunca se habla en términos de las necesidades  y prioridades de la gente detectadas por y para con ellos en los distintos ámbitos de nuestra geografía. Se generaliza en vez de tratar de ser específicos; se habla del qué y no del cómo y del dónde, como si las necesidades de todos los pobladores fueran las mismas a lo largo y ancho del país; como si los problemas, necesidades y potencialidades de Nueva Esparta fueran las mismas que las del Tachira. Y se sigue siendo populista en las ofertas. Recientemente, por ejemplo, se habla de cesta tickets y asignación para medicinas para los jubilados para mejorar los montos ilógicos de las pensiones que recibe ese sector de la población, sin tomar en cuenta que las realidades harán que esa acción sea como arar en el mar, aparte de que cualquier monto será insuficiente si no existen los productos ni las medicinas. Se está tratando insuficientemente de atacar las consecuencias en vez de las causas. La inflación galopante y la falta de medicinas y productos harán que la acción sea inocua. ¿Diez mil bolívares para ayudar a cubrir la cesta básica que ya va por nueve salarios básicos? ¿Y un monto similar para cubrir el costo de las medicinas que no existen? Y esa ha sido una de las más claras promesas electorales (¿populistas?) de la nueva asamblea. ¿Cuál es el cambio de enfoque que nos trae nuevas esperanzas de progreso, si con lo que estamos viendo siguen los mismos enfoques de épocas pasadas que a la larga no trajeron un progreso sostenido ni una mejoría real y continua en el mejoramiento de la calidad de vida ni en el Desarrollo Humano de la gente? ¿Será que se trata de un paliativo mientras se atacan y resuelven las causas? ¿O no se nos ocurre nada mejor?

Definitivamente, es necesario desarrollar un mecanismo que permita medir las necesidades de la gente en función del Desarrollo Humano logrando así la especificidad  requerida para que, constatando las necesidades de la gente (ver mi artículo “Una estrategia para el Desarrollo Humano”, del 06/03/2012 en El Universal) se pueda conformar un plan de acción que partiendo de lo regional en su más pequeña estructura (parroquia, alcaldía) y subiendo a través de los estados y las regiones pueda servir para estructurar y desarrollar un programa nacional de acciones para que efectivamente podamos iniciar y desarrollar un Proyecto Nacional de Desarrollo Humano. Si no cambiamos, seguiremos haciendo lo mismo: definiendo las acciones bajo los criterios de izquierda, centro y derecha y no usando como base de las necesidades verdaderas de la gente.
Caracas, febrero de 2016.
odoardolp.blogspot.com
@oleopon



miércoles, 16 de diciembre de 2015

Petróleo: de la accion al partir.
Por: Odoardo León-Ponte.
El crecimiento de la industria petrolera, condición indispensable para que el país pueda incrementar su actual única fuente de ingresos, ahora aquejada más aún por una enorme reducción de los precios del barril en contraposición a la creciente necesidad de ingresos para remediar nuestra inmensamente disminuida fuente de fondos para el estado, requiere un giro total hacia una apertura que permita la incorporación del capital privado en todas las áreas de esa actividad: se requiere romper el “Candado Petrolero” (ver mi contribución de 2012 “El candado petrolero y el futuro” incorporada a mi blog odoadolp.blogspot.com). Ese es el ¿qué? Veamos el ¿cómo? que es la clave de la acción. Y la otra pata es la privatización.

¿Cómo atraer la inversión privada? 1. Mientras la apelación jurídica esté sometida únicamente a los  tribunales nacionales será difícil que en alguien venga a invertir en petróleo y mucho menos por el futuro previsible en el que los precios estarán muy bajos y habrá un excedente de producción de crudos de mejor calidad y menos costosos y riesgosos que los nuestros. Habrá que proveer condiciones ventajosas. La respuesta es obvia. 2. El estado venezolano tendrá que usar los pocos fondos de los que dispone para atender a la tragedia socio/económica y no podrá distraer ni una locha para invertir a futuro en petróleo ni en la reparación y el mantenimiento de sus instalaciones: luego la fuente de inversión para atender a esas necesidades deberá ser el capital privado que no trae las ataduras políticas de la inversión de compañías estatales. No hay alternativa: el camino para lograrlo es la “apertura” y la concesión a través de licitación de las plantas e instalaciones existentes y de las nuevas que sea necesario construir ya que no dispondremos de los fondos para ello, si queremos atender a la tragedia socio/económica  socio/económica nacional. Estos aspectos se resuelven a través de la modificación de las leyes relativas al petróleo y el gas.  

¿Qué hacer con Pdvsa? Inicialmente desvestirla de todas las funciones que no son propias de su rol  como productora de fondos, pasándole esas responsabilidades a los correspondientes sectores del estado. Luego, evaluar la capacidad real de Pdvsa para atender a sus responsabilidades bajo las nuevas circunstancias, entendiendo que estaría allí para producir ingresos para el estado y determinando qué dimensiones tiene la naturaleza del problema a ver si tiene la capacidad de actualizar y modernizar sus instalaciones (ya con más de veinte años de deterioro por desatención)) y producir para el estado sin mermar los ingresos requeridos por la tragedia nacional (es imposible que Pdvsa pueda hacer las dos cosas). Conclusión: privatizar a través de una nueva “apertura” para que no se usen los pocos fondos que tendremos para solucionar asuntos que se puede solucionar con inversión privada.

En resumen: se trata de asegurar que haya el dinero para producir los máximos ingresos posibles para un estado deficitario en fondos y asegurar la reposición de la industria a niveles de producción de ingresos para el estado cónsonos con los requerimientos de la grave situación socio/económica que permanecerá por el futuro previsible. Eso no se podrá lograr mientras la actividad requiera fondos de un estado deficitario en fondos. Aparte: lo mismo es aplicable a las otras actividades en manos del estado. Se acabó el socialismo de un estado propietario de los bienes de producción.
 Caracas, Diciembre de 2015.
odoardolp.blogspot.com

@oleopon 

martes, 15 de diciembre de 2015

6D: el mandato.
Por: Odoardo León-Ponte.
No cabe duda sobre el mandato que recibió la Asamblea el 6D. “Hagan lo que sea necesario para cambiar el rumbo y orientar al país hacia los senderos del progreso”. El mismo mandato que le dieron a Chávez en 1988 y que él y sus huestes dilapidaron miserablemente. No cabe duda sobre cuál en la naturaleza del mandato ya que le dieron a la Asamblea los máximos poderes establecidos en la constitución: más de eso es imposible. Es como si el electorado le hubiera dicho: “las excusas son inaceptables”. De nuevo será el ¿cómo? el que determinará el grado de éxito. Pero habrá ciertas premisas sobre la cuales será necesario basar la acción. Veamos.

El mantenimiento del poder máximo dependerá del mantenimiento de una unidad blindada para asegurar su mantenimiento: la  mayoría calificada. Algunos podemos recordar “el voto clave o decisivo” que se usó como “movida” política. Hasta hoy ese voto se ha manifestado en los “saltos de talanquera”; un mecanismo usado por quienes no tienen convicciones  en función del origen de su mandato.

 Específicamente se requiere: 1. Tomar un rumbo y una orientación distintas a los ya conocidos de la “cuarta” y la “quinta” y que no deben reflejar para nada los que entonces se hizo: se requieren nuevas fórmulas que rompan el prototipo de ambas etapas: nuevas ideas y fórmulas distintas a todas las que en el pasado no nos dieron la realidad necesaria para el continuado progreso sino para el “sube y baja” del que hemos sufrido en forma prolongada. 2. La celeridad en la toma de decisiones con el objeto de no perder el impulso que da el inmenso grado de poder recibido. 3. La deposición de los miedos a tomar medidas de trascendencia que permitan hacer ver que hay rápida acción consona con la urgencia de las necesidades. 4. Romper a través de una exigencia de participación unida a la efectividad y competitividad de la contribución, los parámetros que no han permitido que nuestras empresas nacionales sean competitivas a nivel mundial. 5. Tomar las acciones necesarias para que se pueda dar la seguridad jurídica necesaria para que el capital privado tenga la seguridad de que su inversión y sus derechos  serán respetados: indispensable. 6. Tomar las medidas para que se hagan los ajustes necesarios a los parámetros económicos para enderezar las proporciones y relaciones perdidas en estos 16 años. 7. Enderezar el torcido rumbo que ha tomado la actitud y actuación de la gente en el país. 8. En forma acelerada buscar una relación y un balance equilibrados entre los poderes. 9. Limpiar la casa en cuanto al desastre creado por el desgobierno socialista inviable en trance de salida. 10. Atender a las necesidades inmediatas e impostergables de la gente en términos de su tragedia económica. 11. Indagar sin miedo en todo lo incorrecto realizado hasta la fecha. 12. Designar personas s idóneas y calificadas para los poderes públicos según lo establecido en la Constitución. 13. Rescatar la imagen de nuestro país en términos de sus representantes en el exterior.  14. Restablecer las responsabilidades correspondientes a los distintos segmentos de la organización del estado incluyendo la profundización de la descentralización.  15. Atacar el pronto desarrollo a través de la privatización de las actividades indispensables para el crecimiento de la economía. 16. Dar preferencia a nuestros intereses internos vs los de una aparente conveniencia externa. 17. Dejar de ser un país adjetivo: para todo seamos venezolanos (sustantivo) y no bolivarianos (adjetivo). Aparte: toda la ristra de otros problemas por resolver.
Caracas, Diciembre de 2015.
odoardolp.blogspot.com
@oleopon


lunes, 14 de diciembre de 2015

Petróleo y privatización.
Por: Odoardo León-Ponte.
La situación financiera del país, en términos de disponibilidad vs necesidades, es dramática: todo producto de muchos años de indulgencia en los que solo se ha empobrecido al país, dejando pasar la posibilidad de hacer y ahorrar y así permitir el progreso en contraste con la situación actual en la que todo está atrasado: lo que normalmente se hubiera hecho, lo que se hubiera hecho para crecer y los ahorros consiguientes que se hubieran podido generar con el excedente de los ingresos en términos de la diferencia entre la capacidad de hacer y la posible. Resultado: está pendiente todo lo que se hubiera tenido que hacer en generación de energía, producción de petróleo, infraestructura del país, dimensión de la actividad privada de producción y manufactura en comparación con el déficit generalizado que tenemos y el pago de una deuda por determinar u con precios en caída del barril de petróleo. Con este breve resumen de la tragedia que nos acosa, veremos que habrá poca disponibilidad financiera para atender a lo que hubiéramos tenido que hacer, lo nuevo que era necesario hacer y los ahorros que no hicimos, ya que el gobierno de turno nos ha circunscrito al despilfarro, la corrupción y la destrucción durante este Siglo XXI. Habrá necesidad de generar ingresos que no estamos en capacidad de generar ni ofrecer para la tarea de poner el país al día. Y la población sigue creciendo. Ese es el “qué”. Veamos varios casos como ejemplo.  

Cantv: todo el sistema de telecomunicaciones está atrasado, tanto en capacidad como velocidad. Corpoelec: el sistema es deficitario en capacidad de generación y capacidad de transmisión de electricidad vs los requerimientos. Vialidad: no se han incorporado nuevas carreteras o avenidas (solo uno que otro puente de guerra) en mucho tiempo ni ferrocarriles o metros. Sanidad, asistencia social y educación: la red de hospitales, escuelas y epidemiología es deficitaria y requiere una actualización en sus instalaciones y servicios. Minería, industria y manufactura: todas están en quiebra y en producción extremadamente precaria. Seguro social: es el original y aparte de no proveer ningún servicio aceptable, también provee una pensión mínima mensual de US$10 para cada jubilado. Agua: no hay un servicio de agua potable que satisfaga las necesidades de la población. Transporte: tiene un atraso de muchos años y no hay planes para su desarrollo. Petróleo: Pdvsa ha perdido dos millones (2.000.000) de barriles diarios de producción propia en este siglo equivalente a ciento veinte y cinco mil (125.000) barriles diarios de producción por año y está solo capacitada para reducirla en vez de siquiera mantenerla. Insumos para la producción nacional: no hay dólares para importar. ¡Y pare de contar! Y todo lo anterior está en manos de un estado hipertrofiado sin ingresos suficientes, que usa créditos que no estará en capacidad de pagar y emite dinero inorgánico y nos mantiene en cola permanente para todo los que hacemos: cajeros, abastos, clínicas, tráfico, etc. ¿”Cómo” haremos para cambiar esta realidad? La respuesta de vida o muerte es la privatización de todo lo que la actividad privada pueda hacer en forma competitiva. El estado se reservaría lo que solo él puede hacer: legislar, aplicar la ley, preservar los derechos individuales y colectivos, fijar condiciones para el progreso, y asegurar la provisión de los servicios básicos y la ayuda a los necesitados para su Desarrollo Humano.
Caracas, Diciembre de 2015. odoardolp@gmail.com odoardolp.blogspot.com @oleopon

jueves, 10 de diciembre de 2015

El candado petrolero y el futuro.   
Julio de 2012.
La constitución reserva al Estado “la actividad petrolera” y le obliga a promover “la manufactura nacional de materias primas provenientes de la explotación de los recursos naturales no renovables”.  Igualmente, con relación a la “explotación de los recursos naturales propiedad de la Nación”, permite al estado “otorgar concesiones por tiempo determinado”. Por otra parte, se establece que únicamente en el caso de PDVSA “o del ente creado para el manejo de la industria petrolera”, el “Estado conservará la totalidad de las acciones”, exceptuándose expresamente “a las filiales, asociaciones estratégicas, empresas y cualquiera otra que se haya constituido o se constituya como consecuencia del desarrollo de negocios de PDVSA”. La reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH) de 2006, reserva las actividades primarias al Estado, a empresas de su exclusiva propiedad  o aquellas en las que tenga más del 50% de propiedad. Esta misma limitación se establece en la reforma de 2009 de la Ley Orgánica para el Desarrollo de las Actividades  Petroquímicas, Carboquímicas y Fósfoquímicas. En 2009 se modificó la definición de empresas mixtas existentes obligándose a que las mismas tuvieran a la CVP u otra filial como socio mayoritario con por lo menos 60% de propiedad. La LOH de 2001 permite la realización de actividades de destilación, purificación y transformación de los hidrocarburos naturales por parte de cualquier persona o ente. Solo los tribunales de la República y no el CIADI, determinarán las controversias entre socios. La reforma del 2009 de la Ley Orgánica que Reserva al Estado Bienes y Servicios Conexos a las Actividades Primarias de Hidrocarburos permite expropiar bienes y servicios utilizados, que anteriormente eran realizados directamente por PDVSA y sus filiales, que hubieran sido tercerizadas. La Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos de 1999 permite que para los gases no asociados, es decir, los yacimientos de gas libre, todas las actividades pueden ser realizadas por entes del Estado o de su propiedad y por personas privadas, con o sin la participación del  Estado. En 2009, en su reforma se estableció la participación cooperativista, social y colectiva, con la finalidad de fortalecer el sector productivo popular y el socialismo.
Estas son las condiciones resumidas que obligan en la actividad petrolera en nuestro país.

Por consiguiente, para las actividades primarias relacionadas con el petróleo, PDVSA tiene que aportar el capital necesario para el desarrollo de las nuevas actividades en base a su participación accionaria: 100% en actividades propias y 60% en el caso de las empresas mixtas.
Por otra parte, todo lo relacionado con las actividades propias de PDVSA para ampliar su capacidad de producción a futuro (exploración, producción y mejoramiento) y mantener su infraestructura de producción y refinación en el país es de su exclusiva responsabilidad.  

La producción propia de PDVSA ha mermado significativamente, la de las empresas mixtas está estancada, el parque industrial propio y la infraestructura de PDVSA están en el suelo y la actividad a futuro está en veremos, todo por falta de la capacidad de acción o de inversión de PDVSA. Con las limitaciones legales existentes ¿qué acciones inmediatas podemos tomar para abrir el candado legal que impide el desarrollo urgente e indispensable del petróleo?  
      


El petróleo y la repartición de los ingresos.
Por: Odoardo León-Ponte.
Hay un dilema referente al uso de los fondos provenientes de la actividad petrolera: repartirlo a los ciudadanos o usarlo para el desarrollo del país y el Desarrollo Humano de la gente. Pero debemos partir de la premisa presente que hace que para enrumbar al país hacia la senda del desarrollo, se van a necesitar todos los fondos disponibles y con toda seguridad que nos  quedaremos cortos en cuanto a las necesidades reales versus la disponibilidad, una vez abierta la caja de pandora que nos conoceremos al iniciar la salida del socialismo de siglo XXI.

El país necesita una inmensa cantidad de fondos para actualizar todo lo que no se ha hecho y para reparar y reponer todo lo que se ha dañado durante los últimos 25 años, además de los fondos necesarios para expandir la infraestructura para comenzar a adecuarla a las consideraciones actuales y futuras de crecimiento del país. Inmensa cantidad todavía no cuantificada. Las solas necesidades de la actividad petrolera en manos del estado requeriría todos los fondos que genere el petróleo por los próximos años para adecuar su infraestructura y hacerla operativa dentro de rangos y estandares aceptables en cuanto a producción, transporte, refinación y distribución de crudos y productos y seguridad. Recordemos que durante los últimos diez años, la actividad petrolera del estado ha sido desatendida totalmente, disminuyendo su capacidad generadora de dinero a tasas ínfimas, aparte de que tampoco se prevé un incremento en los precios ni en la producción que permita generar más fondos que los actuales para las necesidades antes mencionadas. Si al panorama anterior le añadimos la tesis de que los fondos generados deben ir al ciudadano, dejaríamos sin fondos al estado para atender a sus necesidades para con la gente, por lo menos en cuanto a los subsidios que será necesario mantener durante el largo tiempo que tomará calificar a la gente para mantenerse por sus propios medios. ¿Y si incorporamos los reales necesarios para importar todo lo que consumimos y para aumentar el caudal del aparato productivo privado? Como quiera que se analice el panorama financiero, aunque solo sea por encimita, encontraremos que enfrentamos y enfrentaremos una situación de inmensa escasez de fondos y de insumos y bienes de consumo durante los años por venir. ¡Que dilema! ¿O será “trilema” o “multilema”? Como quiera que se vea, parecería que no tendremos los fondos necesarios para atender a las necesidades, ni la posibilidad de aumentarlos de inmediato (la lentitud relativa al aumento de la producción: el candado petrolero y menores precios y producción de petróleo). ¿Qué hacer y sobre todo ¿cómo? hacer  para resolver este complejo “multilema”? Por el camino que hemos transitado  no se podrá resolver  la situación financiera para atender a las necesidades para convertirnos en un país viable.

Continuarán los tiempos difíciles como los que nunca antes hemos enfrentado y no tenemos a la mano los instrumentos producto de los nuevos enfoques que tampoco tenemos y que se requieren para resolver la situación a la que hemos llegado y poder encaminar al país hacia una nueva senda del prometido pero nunca logrado progreso. La pregunta a contestar: ¿Cuáles son las políticas y las estrategias que se aplicarán para resolver este difícil cuadro? ¿Quién las ofrecerá para iniciar las necesarias y urgentes discusiones y el urgente resultante plan de acción para llevarlas a cabo? Pero por favor que no sean más de lo mismo. Se necesitan ideas nuevas; creativas; progresistas; osadas; a futuro.
Caracas, Diciembre de 2015.
odoardolp@gmail.com  odoardolp.blogspot.com @oleopon